Título: Déjame saber quien eres.
Autor: Estefanía Yepes Sánchez.
Editorial: LCDE.
Número de páginas: 278.
Encuadernación: Ebook Kindle.
Sinopsis:
Odio cuando se curran tanto las sinopsis, jajaja. Bueno, ¡o no!, por que me quitan trabajo, ¡hoy me libro de hacer resumen!, ¡viva! XD
Venga, ahora en serio (que sí, que sé ponerme seria... ehm... vale), es una maravilla encontrar sinopsis en las que no hay más que añadir. Creo que es suficiente para que os hagáis una idea ;)
Vamos, que si cuento algo más, destripo la historia :P
A ver, dime... ¿qué harías tú si encuentras un vestido de novia en el armario de tu piso recién alquilado?. En un armario cerrado con llave, añadiré. Y no, no hay ningún cadáver, ni está manchado de sangre XD Como poco, te extrañará. No es una de esas cosas que alguien olvida por ahí, por muy loca que sea una mudanza. Es como si te dejas el movil. Por favoooor, ¡no sin mi smartphone!.
Ahí no acaba la cosa, no no, atiende... desde el día que llegas, pasan bajo la puerta cartas sin remitente ni destinatario. En ellas alguien te pide que le perdones, y te explica cuanto de echa de menos. Hombre, personalmente yo estaría un poco acojonada, jajaja.
Pero Briana no, por que ella es una tía dura, y por que en vez de empuñar una sartén cada vez que sale de casa, ella decide investigar y descubrir el por qué del vestido olvidado y las cartas. Ahí empieza parte de la trama, la que nos tendrá en vilo a lo largo de la historia esperando encontrar el por qué, y el "quien" de... bueno, ya lo leeréis XD
Por otro lado... resulta que Briana ha vuelto a Barcelona después de varios años trabajando en Londres. Su últimos recuerdos del hogar no son los más bonitos del mundo, precisamente, pero ha llegado la hora de volver a casa y recuperar su vida.
Para ello, además de trabajar a destajo, se dejará arropar por su hermana Emma, con quien queda cada tarde para tomar algo en una cafetería monísima (de esas que parece ser están por todos lados, pero que yo aún no he visto XD).
Cuando frecuentas un lugar (ya sea comprando el pan, viajando en metro o tomando un carajillo en el bar de la esquina) a diario, al final terminas por conocer a la gente con la que te cruzas. Y es así como entra en escena ese misterioso chico que trabaja en sus partituras y siempre lleva consigo un violín.
Étienne la fulmina una de esas tardes con una sonrisa destroyer que la deja medio en coma. Malditos sean todos esos hombres de sonrisa perfecta que nos dejan boqueando como un pez fuera del agua. Es humillante. Pero claro, lo ves ahí, con esa cara, con ese cuerpo, con ese todo de protagonista de novela romántica y... o te enamoras de él, o pásate a otro género por que este no es lo tuyo, jajaja.
Pues sí, toda esta absurdez viene a decir que caí rendida ante en el encanto de Étienne como una corderita. Chicas, en serio, hay que oírle (leerle. Bueno, ya sabéis XD). Es tan dulce, tan irresistible, tan carismático, tan sensual, tan todo. Que asco, en serio, esto sólo puede ser ficción, jajaja.
Briana es una chica dulce que lo ha pasado mal, pero que siempre va hacia delante y ha luchado mucho por enfrentar sus inseguridades. Es más tierna que el día de la madre. Tanto, que si no fuera por su hermana, y por su amigo Henry (que si no encuentro un Étienne, con este también me apaño XD), desde luego viviría encerrada en un caparazón como un animalito asustadizo.
Por lo tanto, imaginad la parejita tan encantadora que hacen (insertar corazoncitos aquí). Esta es una de esas historias tiernas, dulces, sensibles... que te llegan al alma (y al coma diabético, no abuséis). He notado cierta evolución entre esta novela y la anterior de la autora, y debo decir que para mejor.
Por que, aunque Quiero que conozcas a alguien me gustó mucho, creo que este libro lo supera :) Es una historia diferente en estilo, más sencilla, pero a la vez el mensaje es claro y mantiene al lector entretenido en todo momento.
El estilo de Estefanía en directo y cercano, con una forma de escribir muy limpia y que siempre va al grano. Me encantan sus personajes, tienen vida propia y son de los que recuerdas siempre con una sonrisa. Igual que esta historia. Guarda un mensaje para reflexionar sobre las barreras que nos ponemos por culpa de nuestros miedos y prejuicios.
Y tiene un toquecillo navideño que encantará a todos los que viváis estas fechas con especial ilusión ;) Eso sí, aviso que es altamente previsible, al menos en parte. Pero eso no hizo la lectura menos agradable ^^
PD. Maravilloso trabajo (de nuevo) con esa portada de Alícia Vivancos. Desde luego ella jamás de los jamases nos visitará los viernes ;)
Qué más puedo añadir, ¡si es que me encanta esta chica!. Os recomiendo efusívamente (escopeta en mano) que le deis una oportunidad a Déjame saber quien eres. Y si alguien encuentra a un Étienne por ahí (el violín no es imprescindible), que me avise.
Autor: Estefanía Yepes Sánchez.
Editorial: LCDE.
Número de páginas: 278.
Encuadernación: Ebook Kindle.
Sinopsis:
Un vestido de novia sin dueña, una carta sin remitente en el recibidor y un músico dispuesto a darle una melodía especial a todo cuanto le rodea…
¿Qué puede salir si se unen las tres cosas?
Briana es una joven que regresa a la ciudad tras vivir un tiempo en el extranjero, curando las heridas de un pasado algo agitado. Desilusionada con la vida y sin esperanzas de poder sacar nada bueno de ella, resulta que el destino ha decidido no querer darle la razón tan fácilmente. A pesar de que su nueva vida se reduce a compartir secretos y cotilleos con su hermana Emma, la realidad la sobrepasa el día en que encuentra un vestido de novia en su armario, con el que no sabe qué hacer, y por si eso no fuera suficiente, encuentra también una carta con las palabras más hermosas que jamás haya leído, pero que no incluye remitente alguno. Por su parte, Étienne, el joven músico que comparte cafetería cada tarde con ambas chicas, se ha propuesto dificultarle un poco más su día a día, si es que eso es posible. Con una sonrisa encantadora, unas palabras deliciosas y la mirada más tentadora que un hombre pueda poseer, Briana siente que su mundo se desmorona cuando descubre la realidad que se esconde tras esa melena rubia, rebelde y despeinada y su inseparable violín.
¿Qué puede salir si se unen las tres cosas?
Briana es una joven que regresa a la ciudad tras vivir un tiempo en el extranjero, curando las heridas de un pasado algo agitado. Desilusionada con la vida y sin esperanzas de poder sacar nada bueno de ella, resulta que el destino ha decidido no querer darle la razón tan fácilmente. A pesar de que su nueva vida se reduce a compartir secretos y cotilleos con su hermana Emma, la realidad la sobrepasa el día en que encuentra un vestido de novia en su armario, con el que no sabe qué hacer, y por si eso no fuera suficiente, encuentra también una carta con las palabras más hermosas que jamás haya leído, pero que no incluye remitente alguno. Por su parte, Étienne, el joven músico que comparte cafetería cada tarde con ambas chicas, se ha propuesto dificultarle un poco más su día a día, si es que eso es posible. Con una sonrisa encantadora, unas palabras deliciosas y la mirada más tentadora que un hombre pueda poseer, Briana siente que su mundo se desmorona cuando descubre la realidad que se esconde tras esa melena rubia, rebelde y despeinada y su inseparable violín.
Gracias a la autora por la colaboración
Odio cuando se curran tanto las sinopsis, jajaja. Bueno, ¡o no!, por que me quitan trabajo, ¡hoy me libro de hacer resumen!, ¡viva! XDVenga, ahora en serio (que sí, que sé ponerme seria... ehm... vale), es una maravilla encontrar sinopsis en las que no hay más que añadir. Creo que es suficiente para que os hagáis una idea ;)
Vamos, que si cuento algo más, destripo la historia :P
A ver, dime... ¿qué harías tú si encuentras un vestido de novia en el armario de tu piso recién alquilado?. En un armario cerrado con llave, añadiré. Y no, no hay ningún cadáver, ni está manchado de sangre XD Como poco, te extrañará. No es una de esas cosas que alguien olvida por ahí, por muy loca que sea una mudanza. Es como si te dejas el movil. Por favoooor, ¡no sin mi smartphone!.
Ahí no acaba la cosa, no no, atiende... desde el día que llegas, pasan bajo la puerta cartas sin remitente ni destinatario. En ellas alguien te pide que le perdones, y te explica cuanto de echa de menos. Hombre, personalmente yo estaría un poco acojonada, jajaja.
Pero Briana no, por que ella es una tía dura, y por que en vez de empuñar una sartén cada vez que sale de casa, ella decide investigar y descubrir el por qué del vestido olvidado y las cartas. Ahí empieza parte de la trama, la que nos tendrá en vilo a lo largo de la historia esperando encontrar el por qué, y el "quien" de... bueno, ya lo leeréis XD
Por otro lado... resulta que Briana ha vuelto a Barcelona después de varios años trabajando en Londres. Su últimos recuerdos del hogar no son los más bonitos del mundo, precisamente, pero ha llegado la hora de volver a casa y recuperar su vida.Para ello, además de trabajar a destajo, se dejará arropar por su hermana Emma, con quien queda cada tarde para tomar algo en una cafetería monísima (de esas que parece ser están por todos lados, pero que yo aún no he visto XD).
Cuando frecuentas un lugar (ya sea comprando el pan, viajando en metro o tomando un carajillo en el bar de la esquina) a diario, al final terminas por conocer a la gente con la que te cruzas. Y es así como entra en escena ese misterioso chico que trabaja en sus partituras y siempre lleva consigo un violín.
Étienne la fulmina una de esas tardes con una sonrisa destroyer que la deja medio en coma. Malditos sean todos esos hombres de sonrisa perfecta que nos dejan boqueando como un pez fuera del agua. Es humillante. Pero claro, lo ves ahí, con esa cara, con ese cuerpo, con ese todo de protagonista de novela romántica y... o te enamoras de él, o pásate a otro género por que este no es lo tuyo, jajaja.
Pues sí, toda esta absurdez viene a decir que caí rendida ante en el encanto de Étienne como una corderita. Chicas, en serio, hay que oírle (leerle. Bueno, ya sabéis XD). Es tan dulce, tan irresistible, tan carismático, tan sensual, tan todo. Que asco, en serio, esto sólo puede ser ficción, jajaja.
Briana es una chica dulce que lo ha pasado mal, pero que siempre va hacia delante y ha luchado mucho por enfrentar sus inseguridades. Es más tierna que el día de la madre. Tanto, que si no fuera por su hermana, y por su amigo Henry (que si no encuentro un Étienne, con este también me apaño XD), desde luego viviría encerrada en un caparazón como un animalito asustadizo.Por lo tanto, imaginad la parejita tan encantadora que hacen (insertar corazoncitos aquí). Esta es una de esas historias tiernas, dulces, sensibles... que te llegan al alma (y al coma diabético, no abuséis). He notado cierta evolución entre esta novela y la anterior de la autora, y debo decir que para mejor.
Por que, aunque Quiero que conozcas a alguien me gustó mucho, creo que este libro lo supera :) Es una historia diferente en estilo, más sencilla, pero a la vez el mensaje es claro y mantiene al lector entretenido en todo momento.
El estilo de Estefanía en directo y cercano, con una forma de escribir muy limpia y que siempre va al grano. Me encantan sus personajes, tienen vida propia y son de los que recuerdas siempre con una sonrisa. Igual que esta historia. Guarda un mensaje para reflexionar sobre las barreras que nos ponemos por culpa de nuestros miedos y prejuicios.
Y tiene un toquecillo navideño que encantará a todos los que viváis estas fechas con especial ilusión ;) Eso sí, aviso que es altamente previsible, al menos en parte. Pero eso no hizo la lectura menos agradable ^^
PD. Maravilloso trabajo (de nuevo) con esa portada de Alícia Vivancos. Desde luego ella jamás de los jamases nos visitará los viernes ;)
Qué más puedo añadir, ¡si es que me encanta esta chica!. Os recomiendo efusívamente (escopeta en mano) que le deis una oportunidad a Déjame saber quien eres. Y si alguien encuentra a un Étienne por ahí (el violín no es imprescindible), que me avise.


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